Volverá el IVA del gas al 21% a partir de marzo y el de la electricidad irá subiendo poco a poco en los próximos meses. Primero al 10% y luego ya a sus valores habituales, pero ¿hay algún motivo por el que no se puedan bajar los impuestos en vez de aumentarlos?

¿Por qué no se pueden bajar los impuestos de la luz tanto como gustaría?

¿Por qué no se pueden bajar los impuestos de la luz tanto como gustaría? – El cascabel de TreceTV (27 de diciembre de 2023).

A casi nadie le gusta pagar impuestos y menos aún que se los suban. Tampoco que los vuelvan a poner a sus niveles habituales. Los de la electricidad y del gas han estado rebajados durante un tiempo de forma extraordinaria y temporal. Ahora toca restituirlos. El precio de la energía ha bajado tanto que ya es casi igual al que tenía cuando se redujeron y toca restituirlos. Aunque se sabía que iba a pasar, más temprano que tarde, ha pillado a muchos por sorpresa. A lo bueno se acostumbra uno pronto. Sin embargo, los impuestos no pueden mantenerse y, en especial, el IVA no puede mantenerse al 5%, como le gustaría a la mayoría. No es posible. Se necesitan esos ingresos y además hay normativas europeas que los regulan. Marcan unos valores mínimos para cada uno de los productos y servicios, pero ¿se podría hacer algo más?

¿Por qué no se pueden bajar los impuestos de la luz tanto como gustaría? - El cascabel de TreceTV (27 de diciembre de 2023).

¿Por qué no se pueden bajar los impuestos de la luz tanto como gustaría? – El cascabel de TreceTV (27 de diciembre de 2023).

Impuesto Especial de Electricidad y de Hidrocarburos

Y la respuesta es complicada porque algunos sí que se podrían modificar y otros no. Por ejemplo, el Impuesto Especial de Electricidad está ahora mismo en valores mínimos. Al 0,5%, aunque su valor normal es del 5%. Es difícil poder rebajarlo más. Sin embargo, los de hidrocarburos podrían modificarse sin ningún problema. De hecho, la carga fiscal de los combustibles, pese a lo que se pueda pensar, es menor que la media de la Unión Europea. Todavía es posible subirlos más o, por el contrario, bajarlos. Hay margen de maniobra porque no están al mínimo o al máximo marcado por Bruselas. Con el IVA de la electricidad pasa un poco lo mismo. En Europa se puede ver un poco de todo y algunos países lo tienen siempre superreducido y a largo plazo para determinados colectivos.

IVA de la luz y de otros productos energéticos

Básicamente para los llamados consumidores vulnerables. La Unión Europea lo permite. Es decir, que, aunque marque el tipo general del IVA de la electricidad debe ser del 21% para favorecer la competencia entre los diferentes estados miembros, pueden existir algunas particularidades. El método que aplican para hacerlo posible es el modelo de franquicia. Hasta un cierto volumen de consumo que se considera necesario para un mínimo vital pueden aplicar una reducción. Pasa en Portugal y en algunos sitios más del continente. Mientras, en España sucede todo lo contrario. Aplica el tipo general sobre el total de la factura con independencia del consumo energético o del colectivo que se trate. Siempre al nivel máximo. No hay ninguna excepción.

Jorge Morales de Labra

La rebaja de impuestos de la electricidad apenas ha visto mermada de la recaudación del Estado por este concepto. Así, cuanto mayor sea el precio de la luz, menor puede ser la carga fiscal sin que se vean reducidos los ingresos.

El motivo es que el gas se utiliza para muchas cosas y no es fácil discriminarlas. Con la electricidad que sale de los enchufes se puede cocinar y encender una bombilla para estudiar o trabajar. Hasta ahí todo bien, pero… también se puede utilizar para calentar el agua de un jacuzzi. Por eso, en la Unión Europea hay reglas sobre la aplicación del IVA de la luz. Existen usos en los que sería perfectamente aceptado que estuviera reducido y otros muchos en los que no. La solución es precisamente la que han puesto en marcha varios países con este sistema de franquicias. Sería posible ser también imaginativo a la hora de aplicarlo, pero tendría otra consecuencia. Los ingresos fiscales que derivan del sector energético son muy importantes para los Presupuestos Generales del Estado y de ahí que se tengan que restituir.